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Si todavía no tiene su 'Corona de Adviento'. PDF Imprimir E-mail
Escrito por En Familia MEM   
Miércoles, 06 de Diciembre de 2017 14:23

Si por alguna causa no se han dado usted cuenta que estamos en tiempo de adviento, y si su presupuesto es muy bajo para tener la Corona que siempre ha deseado, aquí le indicamos como puede ponerse al día.

Es importante que ante todo se cuide la seguridad de los niños y la ceremonia sea familiar, presidida por papá o mamá, todo dependerá y si falta alguno o los dos, en casos que ellos no estén o falten, que sea el mayor de los hermanos, pero claro o si vive sólo que lo haga con mucho ánimo e invite a algún buen amigo o compañeros de trabajo –así hará un bonito apostolado al mismo tiempo-.

Es importante centrar el tiempo de Adviento como un período de reflexión y ciertamente de profundización en la reconciliación con Dios, un espacio de espera y oración, una pausa en el camino de este mundo tan globalizado y ajetreado, que no llena de tareas y no nos deja pensar en Jesús. Es tiempo para regresar a Él y preparar alma, corazón y mente para su venida.

La corona se puede fabricar con lo que posea, quizás cuatro flores de noche buena, de verdad o artificiales, unas esferas, unas piñas de pino, unas cuatro o cinco latas de refresco de aluminio y latas de sardina que sirvan para hacer los soportes para los cirios o velas, unos clavos para fijar los soportes de los recolectores de cera, un poco de listón, un poco de pintura, dorada o plateada, si tiene o de color blanco al gusto, pegamento y escarcha de los colores que desee, todo dependerá de su presupuesto.

Si desea pueden imprimir las imágenes y dejar que los niños les den color

Recuerde procurar la seguridad de la casa, las velas se apagan después de un tiempo para evitar que los niños se quemen, las debe prender un adulto o joven, si van a hacerlo los niños debe ser con supervisión. Debe alejarlas pertinentemente de lo que se prenda, no use telas de nylon o poliéster pues pueden encenderse rápidamente.

Los materiales inflamables son siempre peligrosos, los manteles de hule o plástico nada recomendables. Si coloca luces para adornar debe tener aún más cuidado, quizás si su presupuesto le permite tener candelabros o recipiente con colector de cera y agua, aún mejor, no deje las candelas prendidas sin supervisión, ni las luces encendidas si ya se preparan a dormir. Tenga a la mano un medio para apagar los incendios accidentales. Un bote de arena suficiente por ejemplo, extintor para quienes posean los medios necesarios.

Bien, superada la cuestión de la seguridad y el cuidado de la vida pasemos a armar nuestra corona:

Fije en cruz la madera, coloque soportes que le nivelen, corte las latas de aluminio con tijeras o pinzas de corte, no recomendamos Cutter por ser una tanto peligroso.

El corte de la lata puede ser en dientes de modo que se doble la parte afilada hacia adentro, ya doblado fije con ayuda de un martillo y un extensor de golpe como un cincel plano, todos los porta cirios a cada punto de la cruz.

Si le fue difícil, entonces con tapas de lata sin revestimientos plásticos, colóquelos como platos preferentemente de las latas de atún, para ubicar en ellos los vasos creados, de modo que la cera no caía sobre la mesa o desparramé.

Según vayan trascurriendo los días y la ceremonia retire la cera acumulada, el cuidado que deba darle dependerá de su arreglo. Si los cirios son gruesos pueden contener la cera sin mucho esfuerzo pero supervise siempre su estado.

Si usa hojas y plantas naturales que se pueden regar cuide de no usar material eléctrico, evite que los niños jueguen con el agua y la cera: pueden tener algún accidente.

Coloque los elementos verdes, esferas y listones según le convenga y note si le gusta, siempre asegúrese que las llamas no alcancen nada inflamable, sobre todo vea que sea algo bonito, sencillo , será seguro que le agradará a Nuestro Señor Jesús.

Procure tener si es posible 3 cirios de color morado (tiempo de penitencial), una rosa para el domingo antes de la Navidad y un Blanco para el día del Nacimiento de Jesús.

Si todo es muy difícil y ni dinero o cosas tenemos, fabrica una corona de papel con velas y llamas de papel, pintadas con lo mejor que tengas, que los niños las coloreen que ellos las diseñen a su gusto, quizás pintada o si no se pudiera al menos recortadas, pero sobre todo con el corazón, porque Dios no ve la apariencias, ve lo profundo del corazón, el ve tu alma inmortal vela por ella y sabe lo grandiosos que somos. Para Él esa corona serás la más hermosa y la mejor de todas.

Ahora lo más importante.

Seleccione las lecturas de cada Domingo antes de Navidad, si no llega a tener una Biblia, e incluso si nadie le quiere regalar una misalito, ármese de valor, vaya el mismo día domingo a la santa Misa, si al menos tienes papel y lápiz, ponga manos a la obra, trate de estar atento a las lecturas y a la homilía que predique el Sacerdote en la Misa, anote lo más importante y lleve a tu casa las explicaciones de las lecturas del día.

De todas formas aquí le proporcionamos lecturas de Evangelio para cada Domingo de Adviento y del día de Navidad.

 

Y si sus posibilidades - que seguro no serán tan malas si no está Ud. en el café Internet, y claro tiene computadora- , se lo permiten tome todo lo que lo hemos facilitado aquí para que lo lleve Ud. a quien incluso no sabe leer, sea más pobre y necesitado y compártalo...

 

Aquí colocamos algunas oraciones que puede usted usar para tener una bonita ceremonia de Adviento, una para cada domingo y hasta el día grandioso de la Navidad:

 

A) Primer Domingo de Adviento: Velen, estén atentos. Leer ' Velen pues no saben a qué hora va a regresar el dueño de la casa.' (Cirio Morado) (3 de diciembre).

(Si ya paso este domingo, haga Ud. la lectura e inicie, está a tiempo se alcanzar su objetivo, más preparado para el segundo Domingo de Adviento, el sentido es que comience. Ánimo.)

 

Oración (Papá, Mamá, Hermano Mayor o lector designado): Concede a tus fieles, Dios todopoderoso, el deseo de salir al encuentro de Cristo, que viene a nosotros, para que, mediante la práctica de las buenas obras, colocados un día a su derecha, merezcamos ser recibidos en tu Reino Celestial.

Por nuestro Señor Jesucristo...

Todos: Amén

 

EVANGELIO

Del santo Evangelio según san Marcos: 13, 33-37

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Velen y estén preparados, porque no saben cuándo llegará el momento. Así como un hombre que se va de viaje, deja su casa y encomienda a cada quien lo que debe hacer y encarga al portero que esté velando, así también velen ustedes, pues no saben a qué hora va a regresar el dueño de la casa: si al anochecer, a la medianoche, al canto del gallo o a la madrugada.

No vaya a suceder que llegue de repente y los halle durmiendo. Lo que les digo a ustedes, lo digo para todos: permanezcan alerta".

Palabra del Señor.

 

B) Segundo Domingo de Adviento: Preparen el Camino del Señor. 'Enderecen los senderos del Señor'. (Cirio Morado) (10 de diciembre).

 

Oración incial antes de la lectura (Papá, Mamá, Hermano Mayor o lector designado) : Dios omnipotente y misericordioso, haz que ninguna ocupación terrena sirva de obstáculo a quienes van presurosos al encuentro de tu Hijo, antes bien, que el aprendizaje de la sabiduría celestial, nos lleve a gozar de su presencia. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

 

Todos: Amén

 

(Quizás se podría invitar a todos a perdonarse, a reconciliarse incluso se puede invitar -amablemente- a algunos a acercarse al sacramento de la confesión)

 

EVANGELIO

Del santo Evangelio según san Marcos: 1,1-8

Éste es el principio del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. En el libro del profeta Isaías está escrito: He aquí que yo envío a mi mensajero delante de ti, a preparar tu camino. Voz del que clama en el desierto: "Preparen el camino del Señor, enderecen sus senderos".

En cumplimiento de esto, apareció en el desierto Juan el Bautista predicando un bautismo de conversión, para el perdón de los pecados. A él acudían de toda la comarca de Judea y muchos habitantes de Jerusalén; reconocían sus pecados y él los bautizaba en el Jordán.

Juan usaba un vestido de pelo de camello, ceñido con un cinturón de cuero y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Proclamaba: "Ya viene detrás de mí uno que es más poderoso que yo, uno ante quien no merezco ni siquiera inclinarme para desatarle la correa de sus sandalias. Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo".

Palabra del Señor.

 

C) Tercer Domingo de Adviento (Cirio Morado): Sabiduría- Estén siempre alegres en el Señor, les repito, estén alegres. El Señor está cerca. (Cirio Morado) (17 de diciembre)

 

Oración(Papá, Mamá, Hermano Mayor o lector designado): Dios nuestro, que contemplas a tu pueblo esperando fervorosamente la fiesta del nacimiento de tu Hijo, concédenos poder alcanzar la dicha que nos trae la salvación y celebrarla siempre con la solemnidad y con viva alegría. Por nuestro Señor Jesucristo.

Por nuestro Señor Jesucristo...

Todos: Amén

 

EVANGELIO del Tercer Domingo de Adviento:

‘En medio de ustedes hay uno al que ustedes no conocen.’

 

Del santo Evangelio según san Juan: 1, 6-8.19-28

Hubo un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. Éste vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. Él no era la luz, sino testigo de la luz.

Este es el testimonio que dio Juan el Bautista, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén a unos sacerdotes y levitas para preguntarle: "¿Quién eres tú?".

Él reconoció y no negó quién era. Él afirmó: "Yo no soy el Mesías". De nuevo le preguntaron: "¿Quién eres, pues? ¿Eres Elías?". Él les respondió:

"No lo soy". "¿Eres el profeta?". Respondió: "No". Le dijeron: "Entonces dinos quién eres, para poder llevar una respuesta a los que nos enviaron.

¿Qué dices de ti mismo?". Juan les contestó: "Yo soy la voz que grita en el desierto: 'Enderecen el camino del Señor', como anunció el profeta Isaías".

Los enviados, que pertenecían a la secta de los fariseos, le preguntaron: "Entonces ¿por qué bautizas, si no eres el Mesías, ni Elías, ni el profeta?".

Juan les respondió: "Yo bautizo con agua, pero en medio de ustedes hay uno, al que ustedes no conocen, alguien que viene detrás de mí, a quien yo no soy digno de desatarle las correas de sus sandalias". Esto sucedió en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde Juan bautizaba.

Palabra del Señor.

 

 

D) Cuarto Domingo de Adviento (Cirio Rosa): "O Adonai" o ”¡Oh, Señor poderoso!" (Cirio Rosa) (24 de diciembre, Vísperas de la Navidad)

 

Pueden comenzar con la siguiente introducción: Un hijo fiel y obediente como ningún otro. El Hijo de Dios, Jesús, se consumó en la fidelidad al Padre, por medio de la obediencia. Así nos enseña el verdadero camino que conduce a la salvación. Por eso con jubilo decimos: Cielos, destilen el rocío; nubes, lluevan la salvación; que la tierra se abra y germine el salvador.

Oración (Papá, Mamá, Hermano Mayor o lector designado): Te pedimos, Señor, que infundas tu gracia en nuestros corazones, para que, habiendo conocido, por el anuncio del ángel, la encarnación de tu Hijo, lleguemos, por medio de su pasión y de su cruz, a la gloria de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo...

 

Todos: Amén

 

EVANGELIO del Cuarto Domingo de Adviento:

'Concebirás y darás a luz un hijo.'

 

Del santo Evangelio según san Lucas: 1, 26-38

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón de la estirpe de David, llamado José. La Virgen se llamaba María.

Entró el ángel a donde ella estaba y le dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo". Al oír estas palabras, ella se preocupó mucho y se preguntaba qué querría decir semejante saludo.

El ángel le dijo: "No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios.

Vas a concebir y a dar a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, y él reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reinado no tendrá fin".

María le dijo entonces al ángel: "¿Cómo podrá ser esto, puesto que yo permanezco virgen?". El ángel le contestó: "El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el Santo, que va a nacer de ti, será llamado Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo y ya va en el sexto mes la que llamaban estéril, porque no hay nada imposible para Dios".

María contestó: "Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho". Y el ángel se retiró de su presencia.

Palabra del Señor.

 

YA ES NAVIDAD

 

Solemnidad de La Natividad de Nuestro Señor Jesucristo (Cirio Blanco) (Lunes 25 de Diciembre).

Inicia el Tiempo de Navidad Solemnidad con Octava, la Misa Vespertina de La Vigilia: Nos ha nacido el Salvador.

Evangelio nos confirma: Jesús el Salvador nos trae la paz verdadera, la paz en la justicia y la libertad. ¡Aleluya!

Oración (Papá, Mamá, Hermano Mayor o lector designado): Señor Dios, que cada año nos alegras con la esperanza de nuestra redención, concédenos que a tu mismo Hijo Unigénito, a quien acogemos llenos de gozo como Redentor, merezcamos también acogerlo llenos de confianza, cuando venga como Juez. El, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

 

Todos: Amén

 

EVANGELIO del día de Navidad:

´Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús.'

 

Del santo Evangelio según san Mateo: 1, 18-25

Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.

Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños:

"José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque El salvará a su pueblo de sus pecados".

Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.

Cuando José despertó de aquel sueño, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y recibió a su esposa. Y sin que él hubiera tenido relaciones con ella, María dio a luz un hijo y él le puso por nombre Jesús.

Palabra del Señor.

 
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