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El Papa lleva cabo el signo del ‘lavatorio de pies’, en el centro penitenciario de Velietri PDF Imprimir E-mail
Escrito por En Familia MEM   
Jueves, 18 de Abril de 2019 19:56

 

Video Vatican News

El Papa Francisco visitó el jueves Santo el Centro  penitenciario de Velletri en Roma), lugar donde presidió la celebración de la  Santa Misa en Cena del Señor, misma que conmemora el hecho de la  institución de la Eucaristía por  nuestro Salvador Jesucristo-

Al Santo Padre le han saludado y dado la bienvenida  la Sra. María Donata Iannantuono -quien dirige aquella prisión-, su subalterna  Sra.  Pia Palmeri, subdirectora; María Luisa Abossida  quien se desempeña en el cargo de Comandante de la Policía Penitenciaria, y el Padre Franco Diamante, capellán del instituto carcelario. El Santo Padre brindó sus saludos  a los ahí reunidos: reclusos, guardias, policías y personal  civil.

El Papa ha realizado, imitando a Jesús, el signo de servicio del lavado de los pies, el cual procuró a 12  reclusos, quienes proviene de diversas parte del mundo  (Fuentes: Vaticano y OPSS).

Esto lo que el Papa resaltó en su  homilía:

“Os saludo a todos y gracias por vuestra acogida.

Hace algunos días recibí una hermosa carta de parte de algunos de vosotros que no estarán aquí hoy, pero decían cosas muy bonitas y les agradezco lo que escribieron.

En esta oración estoy muy cerca de todos: los que están aquí y los que no están.

Escuchemos lo que hizo Jesús. Es interesante. El Evangelio dice: 'Sabiendo Jesús que el Padre lo había dejado todo en sus manos', es decir, Jesús tenía todo el poder, todo. Y luego, empieza a lavarles los pies. Era algo que hacían los esclavos en aquellos tiempos porque no había asfalto en las calles y la gente, cuando llegaba tenía polvo en los pies; cuando se llegaba a una casa de visita o para almorzar, había esclavos que lavaban los pies. Y Jesús hace este gesto: lava los pies. Hace un gesto de esclavo: Él, que tenía todo el poder, Él, que era el Señor, hace el gesto de esclavo. Y luego aconseja a todos: 'Haced este gesto también entre vosotros'. En otras palabras, servíos unos a otros, sed hermanos en el servicio, no en la ambición, como alguien que domina al otro o que pisotea al otro no, sed hermanos en el servicio. ¿Necesitas algo, un servicio? Te lo hago yo. Esto es fraternidad. La fraternidad es humilde, siempre: está al servicio. Y yo haré este gesto: la Iglesia quiere que el Obispo lo haga todos los años, una vez al año, al menos el Jueves Santo, para imitar el gesto de Jesús y también para dar buen ejemplo incluso a sí mismo, porque el obispo no es el más importante, pero debe ser el que más sirve. Y cada uno de nosotros debe ser el servidor de los demás.

Esta es la regla de Jesús y la regla del Evangelio: la regla del servicio, no del dominio, de hacer el mal, de humillar a otros. ¡Servicio! Una vez, cuando los apóstoles discutían entre ellos sobre 'quién es más importante entre nosotros', Jesús tomó a un niño y dijo: 'El niño'. Si vuestro corazón no es el corazón de un niño, no seréis mis discípulos'. Corazón de niño, sencillo, humilde pero servidor. Y añade algo interesante que podemos vincular con este gesto de hoy. Dice: 'Tened cuidado: los líderes de las naciones dominan, pero entre vosotros no debe ser así. El más grande debe servir al más pequeño. El que se siente más grande debe ser servidor'. También todos nosotros debemos ser servidores. Es cierto que en la vida hay problemas: discutimos entre nosotros... pero esto debe ser algo que pase, algo pasajero, porque en nuestros corazones siempre debe haber para servir al otro, para estar al servicio de los otros.

Y que este gesto que hago hoy sea para todos nosotros un gesto que nos ayude a ser más servidores unos de otros, más amigos, más hermanos en el servicio. Con estos sentimientos, continuamos la celebración con el lavado de los pies.”

 
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