Ordenaciones Presbiterales y Diaconales en México-México Imprimir
Escrito por En Familia MEM   
Martes, 02 de Julio de 2019 14:04

29 de junio de 2019, Ciudad de México: A las doce pasado meridiano, en  la Parroquia-Santuario Nacional de María Auxiliadora de la  ciudad de México  se celebraron las ordenaciones sacerdotales de los diáconos mexicanos Francisco Javier Ávila Fragoso, e Ismael Hernández Ramírez, además,   durante la misma ceremonia  recibieron el orden del diaconado  los salesianos: Ernesto Solís Pérez, religioso mexicano, y Juan Luis Bencosme Díaz e Ysidro José Ramírez Delgado, ambos de la Inspectoria de Antillas (ANT). Todos fueron ordenados en sus respectivos ministerios por imposición de manos de  S.E.R. Mons. Salvador Cleofás Murguía Villalobos, SDB,  Obispo Prelado de Mixes, quien presidió la solemne Misa y liturgia consecratoria.

Concelebraron: el Rev. Padre  Hugo Orozco Sánchez, provincial de la Inspectoría Salesiana de México-Guadalajara (MEG), el Padre Ignacio Ocampo Uribe, Inspector de México-México (MEM) y su Vicario el P. Carlos Aurelio Barbosa Castillo, así como el  P. Juan Carlos Solís, director del Teologado Salesiano de Tlaquepaque, y cerca de 27 sacerdotes salesianos más, tanto de MEM como de MEG.

 

Durante la homilía Mons. Salvador Cleofas expresó que   nos reuníamos para celebrar el grande regalo que Dios nos da en los ministerios del presbiterado y del diaconado,  y que los ordenandos reciben, como don de servicio, para la Congregación Salesiana y para la Iglesia. El Obispo subrayó que:”ellos fueron llamados, para entregar sus vidas siendo pastores del rebaño del Señor, y para el crecimiento del Pueblo de Dios”.

 

Además agregó que : “Nuestro buen Dios, hermanos,  nos invita a vivir y compartir este misterio que hoy celebramos, en la certeza de saber que es Jesús quien los elige. Es Él quien los llama, y es Él quien los invita a  dar la vida por el Reino de Dios”, esas fueron parte de las palabras que dirigió a los jóvenes salesianos a quienes consagró mediante la imposición de sus manos en su carácter de Obispo Diocesano.

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A los diáconos les entregó el Evangelio, signo de su servicio pastoral y en el altar. A los sacerdotes les ungió con aceite las manos, les entregó el cáliz,  patena y corporales. En su momento cada uno fue revestido por sus padrinos y sus padres, en el caso de los diáconos con la dalmática y su estola colocada en diagonal, y a los presbíteros con la casulla y la estola, signos visibles del servicio  presbiteral.  Los  padrinos de cáliz y ordenación   fueron el P. Luis Castillo Olvera, quien apadrinó al P.  Francisco J. Ávila F.;  y el P. Juan de Dios Saúl Santiago Velasco apadrinando al P. Ismael Hernández Ramírez.

Asistieron numerosos miembros de las diversas ramas de la Familia Salesiana, entre ellos Sor Luz María Martínez, Consejera y Secretaria Inspectorial,  en representación de Sor María Guadalupe Torres Montiel, Inspectora de la Provincia de México Sur (MME).

Además acompañaron a los ordenandos sus  padres y/o familiares,  así como amigos y fieles, a quienes  les conocieron a lo largo de su formación o en su servicio pastoral. Un gran número de personas provenían de Coacalco Estado de México, de Tlaquepaque y Guadalajara, Jalisco;  y de la ciudad de Puebla. También estuvieron presentes los novicios salesianos (MEM, MEG, ANT y HAI) próximos a profesar en el mes de agosto y el Padre Maestro Raúl Felipe Prado G.

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Antes de la bendición final, el Padre Ignacio Ocampo, agradeció a Mons. Salvador Cleofás Murguía V. su cercanía y disponibilidad para con sus hermanos salesianos, igualmente agradeció la presencia del Padre Inspector de México-Guadalajara y de los formadores y hermanos de la Inspectoría hermana por su dedicación en la formación de los ahora presbíteros, así como dio las gracias a los padre de familia por la donación de sus hijos al servicio del pueblo de Dios, igualmente, el ahora Padre Francisco Javier Ávila F. a nombre de sus compañeros digirió unas palabras de agradecimiento a la asamblea.

Después de la santa Misa se trasladaron al aula magna y auditorio del Colegio Salesiano de Santa Julia, donde se ofreció una comida de gala en honor de los neo presbíteros y diáconos.


AdmirorGallery 3.0, author/s Vasiljevski & Kekeljevic.