Así se vivió la Vigilia Pascual 2019 en el Oratorio Don Bosco Imprimir
Escrito por En Familia MEM   
Lunes, 22 de Abril de 2019 14:48

En las diversas obras salesianas, tanto en las urbes oratorios, capillas, parroquias como en las misiones  en Oaxaca, Chiapas o Mérida  se vivió con gran alegría la solemne Fiesta de la Resurrección de Nuestro Salvador Jesucristo.

En el  Oratorio Don Bosco la ceremonia del Fuego Nuevo y la Santa Misa de la Vigilia Pascual, fue presidida por el Padre Álvaro Méndez quien siguiendo la tradición católica marco con lo signos de la pasión y de la crucifixión al Cirio Pascual, con ayuda del hermano Víctor López el sacerdote encendió el Cirio e inició la procesión de entrada a la capilla del oratorio.

A su paso el Padre Álvaro elevaba el Cirio aclamando ‘Cristo Luz del Mundo’ y los fieles respondían ‘Demos Gracias a Dios’, los miembros de la asamblea encendieron sus candelas y cirios,  y la transmitían  a quienes estaban cercanos a ellos.

El Pregón Pascual fue entonado  y musicalizado por un colaborador del oratorio, fue un momento muy significativo.

En  presencia de laicos colaborados y  padrinos pascuales, quienes donaron una hermosa imagen de Cristo Resucitado,  ésta fue develada, y una marquesina dejaba leer la aclamación: ¡Resucitó aleluya!

Después de las lecturas  y de la proclamación del Evangelio el padre Álvaro, subrayó -durante  la Homilía-: “Dios lo ha creado todo, y vio que era bueno (…).Tenemos esa fe de que hemos salido de las manos de Dios, pero cuando encendemos del Cirio debemos convencernos que regresaremos a Él, y es a lo que nos lleva la palabra de Dios.

Yo me comentaba –reflexionaba-, mientras veía, quizás,  el cansancio de algunos, ‘¿Habrá padres de familia que alarguen así las conversaciones con sus hijos?’ Explicándoles quizás los libros que han leído, las aventuras que vivieron,  los hechos más asombrosos que han tenido…

Por eso hermanos, cuanto se regocija mi corazón cuando un padre de familia habla sobre sus hijos, que anda por otros países, destacando, porque han valorado su vida y corresponde a su dedicación, como en esa primera lectura en que Dios libera a su Pueblo y vence al enemigo, así también hermanos, cuantas adversidades vence a veces el joven para poder desarrollar, no sólo una carrera sino su propia vida.

Los niños quizás no se den cuenta, ¡O creemos que no se dan cuenta! … pero hermanos - los niños- ya desde los tres años-tienen noción-, en ocasiones me atrevo a dialogar con ellos y en ocasiones dicen ‘si mi papá es así y así …y Dios quiere que nos demos cuenta de cuantas gracias recibimos ’.

Que la gracia de la Familia siga siendo el fundamento de estos encuentros que tenemos en este Oratorio, donde san Juan Bosco enseñó a sus hijos, no sólo a ocupar  su tiempo, no sólo a agradecerlo a Dios, sino a saber compartirlo y después, también,  a ser esos profetas    de salvación para los demás (…).

La sexta lectura nos indica, ‘confía en Dios’ (…) es esa presencia de Dios que Don Bosco tiene en el Oratorio… Dios nos mueve, que nosotros  descubramos en nuestras vidas esta presencia de Dios y la sigamos manifestando, cada uno, en esa verdadera libertad (…)

A veces nos puede faltar tiempo para hacer el bien -pero- ‘hagamos la prueba y veremos que bueno es el Señor’ ” dijo el buen sacerdote salesiano, quien  finalizó  su predican -visiblemente contento-   exclamando, vigorosamente   en dos ocasiones - “¡Que viva Cristo Resucitado!” –la asamblea respondía ¡Que viva!

La ceremonia prosiguió con la renovación de los compromisos bautismales de los fieles presentes, el Padre acompañado un monaguillo, camino entre los fieles y les  bendijo con el agua símbolo de la pureza y de su bautismo, además de bendecir  la imagen de Cristo Resucitado. Después de la sagrada Comunión, y de que el padre concluyera la celebración eucarística, parecía que nadie quisiera irse, se felicitaban unos a otros con gran familiaridad y fraternidad.


AdmirorGallery 3.0, author/s Vasiljevski & Kekeljevic.