El 6 de agosto Japón conmemora el 80º Aniversario de los Bombardeos Atómicos a Hiroshima y Nagasaki, la santa sede dio a conocer el 5 de agosto el mensaje que el Papa León ha dirigido al S.E.R. Alexis M. Shirahama Obispo de Hiroshima donde ha expresado, ante la realidad que nos recuerdan las tragedias vividas por los supervivientes de este primer ataque nuclear.
El Pontífice destacó su deseo por un mundo que viva una paz centrada en el desarme y que promueva el desarme, además exteriorizó su plegaria para que este solemne aniversario sea un llamamiento a la comunidad internacional para renovar su compromiso con la búsqueda de una paz duradera para toda la familia humana.

A continuación el mensaje del Santo Padre traducido del original en inglés:
Mensaje del Santo Padre León XIV con motivo del 80º Aniversario de los Bombardeos Atómicos de Hiroshima y Nagasaki
"Al Reverendísimo Alexis M. Shirahama
Obispo de Hiroshima
Expreso un cordial saludo a todos los reunidos para conmemorar el 80.º aniversario de los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki. Expreso mis sentimientos de respeto y afecto por los supervivientes hibakusha, cuyas historias de pérdida y sufrimiento nos llaman a todos a construir un mundo más seguro y promover un clima de paz.
Aunque muchos años han pasado, las dos ciudades siguen siendo un recordatorio viviente de los profundos horrores provocados por las armas nucleares. Sus calles, escuelas y hogares aún conservan las cicatrices, tanto visibles como espirituales-, de aquel fatídico agosto de 1945. En este contexto, me adelanto a reiterar las palabras tan frecuentemente utilizadas por mi estimado predecesor, el Papa Francisco: ‘La guerra es siempre una derrota para la humanidad’.
Como un superviviente de Nagasaki, el Dr. Takashi Nagai : escribió ‘La persona del amor es la persona de ‘la valentía’ que no porta armas’ (Heiwato, 1979). De hecho, la verdadera paz exige la valiente deposición de las armas, especialmente aquellas con el poder de causar una catástrofe indescriptible. Las armas nucleares ofenden nuestra humanidad compartida y también traicionan la dignidad de la creación, cuya armonía estamos llamados a salvaguardar.
En nuestra tiempo de crecientes tensiones y conflictos globales, Hiroshima y Nagasaki se erigen como ‘símbolos de la memoria’ (Cfr. Francisco, Carta al Reverendísimo Alexis-Mitsuru Shirahama, Obispo de Hiroshima, 19 de mayo de 2023) que nos instan a rechazar la ilusión de seguridad basada en la segura destrucción mutua. En cambio, nosotros debemos forjar una ética global arraigada en la justicia, la fraternidad y el bien común.
Esta es mi plegaria, que este solemne aniversario pueda servir como un llamado a la comunidad internacional para renovar su compromiso con la búsqueda de una paz duradera para toda la familia humana: ‘una paz que es desarmada y desarmante’ (Primera Bendición Apostólica ‘Urbi et Orbi’, 8 de mayo de 2025).
Para todos los que conmemoran este aniversario, invoco de corazón abundantes bendiciones divinas.
Desde el Vaticano, 14 de julio de 2025
León PP. XIV"
(Fuente:OPSS,Vatican News, Vatican Media y Dicasterio para la Comunicación)



