Plaza de San Pedro, Domingo, 19 de octubre de 2025, tras la ceremonia de Canonización de 7 beatos y beatas,el Papa León XIV dirigió un cálido saludo a los presentes tras la celebración de la canonización de siete beatos, agradeciendo especialmente a los cardenales, patriarcas, obispos y delegaciones oficiales de Italia, Líbano, Armenia y Venezuela. Reconoció con alegría a las hijas espirituales de los nuevos santos y a las comunidades inspiradas por sus carismas.

Destacó que el día coincidía con el Día Mundial de las Misiones, un momento para rezar por aquellos que dejan todo para llevar el Evangelio a quienes aún no lo conocen, recordando su rol como misioneros de esperanza.
Además, expresó su profunda preocupación por la situación en Myanmar, donde continúan los enfrentamientos armados y ataques a civiles. Renovó su llamado a un alto el fuego inmediato y efectivo, abogando por el diálogo inclusivo como camino hacia la paz.
Finalmente, invocó la intercesión de la Virgen María y de los nuevos santos para que Dios conceda sabiduría a los líderes en la búsqueda de una paz justa y duradera, especialmente en lugares como Tierra Santa y Ucrania.
Comentario del Santo Padre León XIV
Queridos hermanos y hermanas:
¡Saludo de corazón a todos los que han participado en esta celebración, que ha sido una gran fiesta de la santidad!
Agradezco a los cardenales a los patriarcas y obispos presentes; saludo también con gratitud al presidente de la República Italiana y al presidente del Líbano, así como a las distinguidas delegaciones oficiales, en particular las de Armenia y Venezuela.
Acojo con alegría a las hijas espirituales de las Fundadoras hoy canonizadas y a las diversas comunidades y asociaciones inspiradas por los carismas de los nuevos santos. ¡Gracias a todos por su devota participación!
Extiendo mi saludo a los demás peregrinos presentes, en particular a la Hermandad del Señor de los Milagros, que ha celebrado su tradicional procesión.
Hoy es el Día Mundial de las Misiones. Toda la Iglesia es misionera, pero en este día rezamos especialmente por aquellos hombres y mujeres que lo han dejado todo para llevar el Evangelio a quienes no lo conocen. Son misioneros de esperanza entre los pueblos. ¡Que el Señor los bendiga!
Las noticias que nos llegan desde Myanmar son, lamentablemente, dolorosas: informan de continuos enfrentamientos armados y bombardeos aéreos, incluso dirigidos a personas e infraestructuras civiles. Estoy cerca de quienes sufren a causa de la violencia, la inseguridad y tantas dificultades. Renuevo mi sincero llamamiento para que se alcance un alto el fuego inmediato y efectivo. ¡Que los instrumentos de la guerra den paso a los de la paz, a través de un diálogo inclusivo y constructivo!
Encomendemos a la intercesión de la Virgen María y de los nuevos santos nuestra continua oración por la paz, en Tierra Santa, en Ucrania y en otros lugares en guerra. Que Dios conceda a todos los responsables sabiduría y perseverancia para avanzar en la búsqueda de una paz justa y duradera.



