En los días 15 y 16 de noviembre de 2025, el Padre Fabio Attard, Rector Mayor de los Salesianos, realizó una emotiva Visita de Animación a Niza, conmemorando los 150 años de la llegada de los primeros salesianos a Francia. Esta fundación, iniciada el 9 de noviembre de 1875 con la llegada de cuatro salesianos, fue un hito significativo para el legado de San Juan Bosco.
Don Bosco otorgó especial importancia a esta misión, respondiendo a la solicitud de la Conferencia de San Vicente de Paúl y a las condiciones sociales que se vivían en Niza en aquel tiempo. A pesar de las tensiones políticas y las medidas anticlericales que enfrentaban, su deseo era brindar apoyo a los jóvenes necesitados. La llegada de los salesianos no solo marcó el comienzo de una nueva etapa en Francia, sino que también significó un compromiso con la educación y la cultura, fundamentales para el desarrollo de la juventud.

Durante su visita, el Padre Attard participó en diversas actividades, incluyendo una mesa redonda en la que se destacó la importancia de tres valores esenciales en la educación salesiana: escucha, confianza y amor. Estos principios son la base del desarrollo de una relación significativa entre educadores y jóvenes, enfatizando cómo la cercanía y la atención a las necesidades de los jóvenes son fundamentales en la misión salesiana.
Entre los testimonios compartidos, varios exalumnos reflejaron cómo el amor y el apoyo de la comunidad salesiana influyeron positivamente en sus vidas, reafirmando que la pedagogía de Don Bosco sigue vigente y primaria en la actualidad.
El evento también incluyó actividades festivas, como la "Gran búsqueda del tesoro Don Bosco en Niza", un foro de la Familia Salesiana, y una misa solemne en la iglesia de María Auxiliadora. Todo ello fue una oportunidad para fortalecer los lazos dentro de la comunidad y celebrar el legado salesiano, mientras que se mira hacia el futuro con renovado entusiasmo.
La visita del Padre Attard fue más que un mero acto conmemorativo; fue un claro testimonio del compromiso salesiano de seguir ayudando a los jóvenes y a la comunidad en su conjunto, creando espacios de amor y acogida. Este fin de semana en Niza no solo celebró una historia rica en dedicación y servicio, sino que también abrió caminos hacia un futuro lleno de esperanza y solidaridad.
(Fuente: ANS)



